Color y Mechas, un proceso vivo.

En mi salón entiendo la coloración capilar como un proceso vivo, cambiante, en constante evolución, al igual que la luz va cambiando a lo largo de las estaciones del año.

El proceso de coloración comienza determinando la altura de tono y color deseado, puesto que no todas las personas perciben el color de la misma manera, dicha elección no es inamovible, es la base de partida en la búsqueda de su color ideal.

Continuo diagnosticando la condición del cabello y aquí intervienen dos factores, que son, su color actual y estado de salud del cabello; no es lo mismo teñir o hacer unas mechas sobre un cabello natural y sano que otro dañado y teñido u otro con canas, teñido y además deteriorado.

Desde su primera aplicación, sea ésta color o mechas, notará un cambio visible a primera vista, pero es a partir de ahí donde los resultados van mejorando sucesivamente hasta encontrar el aspecto buscado.